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Renacimiento

El Renacimiento surgió en Italia durante el siglo XIV y se caracterizó por ser un movimiento de renovación que alcanzó las artes, la cultura y la ciencia. Este pensamiento innovador se trasladó a otras regiones de Europa y promovió cambios en la filosofía, la economía y la política de otros países.

También llamado renacimiento o renacimiento, las transformaciones que tuvieron lugar en el período impactaron profundamente la mentalidad de la historia medieval y marcaron la transición de la Edad Media a la Historia Moderna. El antropocentrismo colocó al hombre en el centro del Universo y se dejó de lado el teocentrismo característico del período anterior.

Como estética, el Renacimiento creó principios y métodos muy cercanos a los estilos artísticos clásicos de los pueblos grecorromanos. Las reglas matemáticas permitieron generar nuevas técnicas de perspectiva e imprimir los aspectos reales de los objetos en áreas planas.

A pesar de haber abandonado la mentalidad medieval, el renacimiento no acabó definitivamente con todos los elementos de la época anterior. Varias nociones y pensamientos de la época medieval convivieron durante mucho tiempo con la Modernidad.

Contexto histórico

El Renacimiento fue un período histórico y un movimiento cultural que surgió en Europa, precisamente en Italia, en el siglo XIV y con su auge en el siglo XVI. El movimiento representó la reanudación de la cultura grecorromana clásica y la conciencia social, política y económica que comenzó a tener lugar a finales de la Edad Media.

La caída de Constantinopla, la llegada de los pueblos bizantinos a Italia y el desarrollo de una cultura clásica fueron los elementos que contribuyeron al surgimiento del renacimiento. Unido a esto estaba el rico pasado cultural de Roma que los italianos del Renacimiento intentaban revivir.

El nacimiento de las ciudades y el desarrollo económico contribuyeron para que los nobles, artistas, artesanos se trasladaran a los grandes centros urbanos. Surgió una nueva clase social. Era la burguesía, un grupo formado por comerciantes, empresarios y personas de prestigio que ostentaba el poder económico y poco a poco ganaba el poder político.

La centralización de decisiones en manos de los reyes dio origen a la Monarquía Nacional, que acabó con el feudalismo y dio inicio a una mayor libertad económica y comercial. Además, las decisiones de la Iglesia Católica fueron impugnadas, el teocentrismo perdió espacio ante el Antropocentrismo y se inició una Reforma Protestante.

Fueron estos contextos políticos, históricos, económicos y culturales los que dieron lugar a la nueva mentalidad de la época. Esta nueva forma de pensar fue la responsable de dar origen al Renacimiento.

Características del Renacimiento

Dios fue el centro del Universo durante la Edad Media, pero con el Renacimiento esa cosmovisión cambió y el Hombre se convirtió en el punto central. Varios de los aspectos humanos cobraron protagonismo. Los estudios científicos han contribuido a esto. El Hombre de Vitruvio de Leonardo Da Vinci, por ejemplo, presentó al hombre ideal en términos de proporciones.

Otras características del renacimiento fueron:

Valoración de la antigüedad clásica: los artistas del Renacimiento buscaron inspiración en los valores estéticos del período grecorromano clásico. Consideraron que las obras creadas durante la Antigua Roma tenían valores superiores a las creadas en la época medieval. Comenzaron a utilizar técnicas de clasicismo y por eso el renacimiento se considera una segunda fase del arte clásico.

Humanismo: el hombre se convirtió en el centro del mundo. El teocentrismo dio paso al antropocentrismo y, así, las obras del Renacimiento empezaron a valorar al ser humano. Se representaron situaciones cotidianas, se destacaron rasgos y formas humanas. En el campo filosófico, las obras adquieren un carácter más crítico y proponen el uso de la razón y la ciencia.

Racionalismo: todo pensamiento del período se basó en el conocimiento científico desarrollado en ese momento. El racionalismo fue, entonces, el rasgo principal del renacimiento. La razón se convirtió en el contrapunto de la fe. Se valoró la defensa de un argumento a través de la explicación racional y la experiencia empírica. El racionalismo no aceptó argumentos no científicos, de fuentes sobrenaturales o de la Iglesia Católica. El racionalismo fue influenciado por el conocimiento científico y al mismo tiempo lo ayudó a desarrollarse. La expansión de la apreciación de la experiencia científica, el pensamiento lógico y racional contribuyó al gran cambio de mentalidad de la época.

Individualismo: el humanismo, el antropocentrismo y el cientificismo hicieron posible crear esta otra característica del renacimiento. Se repudiaron los argumentos religiosos y el hombre comenzó a seguir sus propias emociones, volviéndose crítico y responsable de sus propias acciones. La búsqueda del placer (hedonismo) ganó prominencia en el individualismo. Esta característica fue fundamental para conquistar a la burguesía. Los intereses individualistas colaboraron para que esta clase social financiara a los diversos artistas y científicos que aparecieron en ese momento.

Universalismo: los artistas y científicos de la época se lanzaron en la búsqueda del conocimiento universal. La educación obtuvo así una gran contribución de la época. Da Vinci fue un erudito que desarrolló investigaciones en diversos campos científicos y los utilizó en sus trabajos artísticos. El período también promovió la expansión de escuelas y universidades y la inclusión de asignaturas orientadas a las humanidades en los cursos.

Cientifismo: el período también estuvo marcado por el rechazo de las explicaciones religiosas y la búsqueda de respuestas racionales basadas en experimentos. El método científico creado por Galileo Galilei y las innovaciones fundaron las ciencias modernas y contribuyeron a los descubrimientos en varios campos del conocimiento.

Artistas del Renacimiento

El Renacimiento fue importante tanto para las ciencias como para las artes. Durante este período, surgieron varios artistas que aún se destacan por las obras creadas. Entre los más grandes representantes del renacimiento se encuentran:

Leonardo da Vinci (1452-1519): Da Vinci fue pintor, escultor, escritor, científico e ingeniero. Considerado un genio, el artista se encargó de crear prototipos de máquinas de guerra, submarinos y de pintar varios cuadros famosos como la Mona Lisa (A Gioconda) y “La Última Cena (Santa Ceia);

Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564): fue pintor, escultor y poeta. Fue considerado uno de los más grandes artistas de su tiempo. Su obra más destacada fue la «Capilla Sixtina» de Roma. También talló al «Esclavo Moribundo» y pintó en los techos de varias iglesias;

Donatello (1368-1466): fue un escritor del Renacimiento. Desarrolló técnicas artísticas y utilizó bronce, mármol y madera para componer sus obras. «São Marcos» y «Guattamelata» son sus piezas principales.

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