Saltar al contenido

Invasión de la Bahía de los Cochinos

En la madrugada del 17 de abril de 1961 se inició la invasión de Bahía de Cochinos (Playa Girón) cuando un grupo de mercenarios, refugiados cubanos entrenados en bases de la CIA y financiados por Washington, desembarcaron en Cuba para intentar derrocar al gobierno de Fidel. Castro.

Además, los americanos pensaron que podían confiar en un grupo de exiliados cubanos, que parecían ser muy buenos para pelear, pero resultó que eran más flojos que rodilla de culebra. No tenían ni armas, ni experiencia, ni ganas de luchar, y para colmo, les hicieron creer que los aviones yanquis iban a apoyarlos, pero nunca llegaron.

El resultado fue que los cubanos les dieron una paliza tan grande que los exiliados tuvieron que salir corriendo por donde vinieron con la cola partida en mil pedazos. Fue una vergüenza para los americanos y para los cubanos exiliados, que nunca se recuperaron del ridículo que hicieron. Intentaron borrarlo de sus antecedentes históricos pero la Wikipedia es testigo histórico.

Contexto histórico de La invasión de Bahía de Cochinos

Antes de empezar, es importante conocer el contexto histórico en el que se llevó a cabo esta operación tan desastrosa conocida como la Invasión de Bahía de Cochinos. En 1959, Fidel Castro lideró la revolución cubana y derrocó al gobierno de Fulgencio Batista. Este hecho marcó el inicio de un período de tensión y desconfianza entre Estados Unidos y Cuba.

El gobierno de Castro, que se declaraba socialista, inició una serie de reformas y nacionalizaciones que afectaron los intereses de Estados Unidos en Cuba. Entre estas nacionalizaciones se encontraban propiedades de empresas estadounidenses y de ciudadanos estadounidenses. A raíz de estas medidas, Estados Unidos impuso un embargo comercial y económico a Cuba.

En este contexto de tensión y hostilidad, la CIA se encargó de planear y ejecutar una operación para derrocar al gobierno de Castro. Esta operación fue bautizada como «Operación Mangosta». Y es aquí cuando empezó esta historia llena de acción y desaciertos.

Planificación de la invasión de Bahía de Cochinos por parte de la CIA

Según un informe difundido en Washington el 22 de febrero de 1998 por el Archivo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, la operación militar había comenzado a ser planificada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en agosto de 1959, por orden del presidente Dwight Eisenhower. La idea inicial era preparar a los exiliados cubanos para infiltrarse en Cuba y organizar la disidencia anticastrista. Con este fin, la CIA lanzó, en marzo de 1960, su Programa de Acción Encubierta Contra el Régimen de Castro, con un presupuesto estimado de 4,4 millones de dólares.

Contenido similar:  ¿Quién inventó el avión? Santos Dumont vs Hermanos Wright

El documento de 150 páginas -escrito a fines de la década de 1960 por el almirante Lyman Kirkpatrick- revela que, en septiembre de 1960, la idea de un ataque armado llegó a ser bastante tentadora. La CIA estaba convencida de que podía derrocar a Fidel Castro, tal como había derrocado al gobierno reformista de Jacobo Arbenz en Guatemala en 1954 pues ellos se sentían superhéroes en todas las naciones. La agencia de espionaje aseguró que el pueblo cubano, harto de hacer colas, esperaba una señal de rebelión. Sin embargo, el objetivo estratégico de Estados Unidos era contener la propagación del comunismo en América Latina, ese lobo tan feroz que le estuvo afectando tanto tiempo con la Unión Soviética.

Resulta que los gringos pensaron que sería buena idea invadir Cuba por la bahía de los cochinos, pero parece que no consultaron el mapa y terminaron invadiendo una zona pantanosa que no era para nada ideal para desembarcar tropas.

Además, parece que la CIA y el gobierno de Estados Unidos no se comunicaban muy bien entre ellos, porque hubo un montón de problemas con el suministro de armas y municiones para los invasores.

Y para rematar, la CIA confiaba en que los cubanos se unirían a la invasión, pero resultó que no muchos estaban interesados en unirse a un grupo de extranjeros que intentaba invadir su país.

Fue un desastre planificado por un grupo de personas que parecía no tener ni idea de lo que estaba haciendo.

Preparados para la invasión

En este apartado vamos a ver cómo la CIA y el gobierno estadounidense se prepararon para la invasión, o más bien, cómo NO se prepararon.

Primero, tenemos que entender que los Estados Unidos se metieron en un lío cuando se unieron a la Guerra Fría. ¿Qué es la Guerra Fría, preguntan? Bueno, es como cuando dos personas se odian pero no quieren pelear, así que solo se hacen maldades a escondidas, era un secreto a voces. Estados Unidos y la Unión Soviética se odiaban mucho, pero no querían una guerra directa. Así que Estados Unidos decidió que era una buena idea invadir Cuba, que era un amigo de la Unión Soviética, para debilitarla.

Pero, ¿cómo planearon esto? Bueno, la CIA reunió un grupo de exiliados cubanos y les dio un entrenamiento básico. ¿Y qué es un entrenamiento básico, les preguntarán? ¡Pues que les enseñaron a correr y a disparar! ¡Así que imagínense cómo sería el entrenamiento avanzado!

Contenido similar:  Universo con forma de donut

Pero, lo peor de todo fue que los exiliados cubanos no tenían idea de lo que chingos estaba pasando. La CIA les decía que iban a invadir Cuba para restaurar la democracia, pero en realidad solo querían debilitar a la Unión Soviética, esa obsesión tan manida. Y así, estos pobres exiliados cubanos se fueron a la guerra sin saber qué estaban haciendo.

La preparación para la invasión fue un verdadero desastre. La CIA no les dio a los exiliados cubanos un entrenamiento adecuado, y les mintió sobre sus verdaderas intenciones. ¡Muy mal hecho, CIA! Al rincón de pensar estrategias militares que vas.

El desembarco en Bahía de Cochinos

Ya los Estados Unidos habían dado su aprobación, la CIA estaba lista, los aviones estaban en el aire, los barcos en el agua y los soldados en el suelo. Pero la cosa no iba a ser fácil.

Resulta que cuando llegaron a la playa, se encontraron con un regimiento de soldados cubanos que los estaban esperando con los brazos abiertos… y con un arsenal de armas para defenderse. Los pobres invasores se encontraron con una lluvia de balas que más parecía un aguacero.

Para colmo, los aviones que iban a dar apoyo aéreo resultaron ser un fracaso total. No solo llegaron tarde, sino que además se equivocaron de lugar y bombardearon a los soldados propios en vez de a los enemigos. Imagínense el caos.

Pero eso no es todo, porque la marina estadounidense tampoco estuvo a la altura. Aparentemente se olvidaron de los mapas y de los GPS, porque terminaron encallando varios barcos en la costa. Si es que estos yanquis no aprenden más.

En fin, lo que se suponía que iba a ser un desembarco triunfal, terminó siendo una carnicería. Y todo gracias a la mala organización y el mal plan de la CIA y el gobierno de Estados Unidos. Pero bueno, dicen que del fracaso se aprende.

Fracaso y consecuencias de la invasión de la Bahía de los Cochinos

Tras la lluvia de panfletos y bombardeos, unos 1400 hombres invadieron los pantanos de Playa Girón, conocida como Bahía de Cochinos, el 17 de abril de 1961. Tres días después fueron derrotados. Según el gobierno cubano, 176 personas murieron en los combates, más de 300 resultaron heridas y 50 quedaron incapacitadas de por vida.

La cosa no podía haber salido peor. Los exiliados cubanos desembarcaron en Bahía de Cochinos pensando que iban a tomar el control de Cuba como quien agarra un alfajor en el kiosco. Pero se les olvidó un pequeño detalle: los cubanos no iban a dejar que les quitaran su patria tan fácilmente.

Contenido similar:  Walt Whitman (Biografía)

Como era de esperar, los exiliados cubanos no pudieron con la resistencia del ejército cubano y se tuvieron que retirar con el rabo entre las piernas. Pero eso no fue lo peor, ¡no señor! Los cubanos capturaron a más de 1100 exiliados, que terminaron en la cárcel como si fueran unos chorros.

Pero si eso fuera todo, no estaríamos hablando de uno de los mayores fiascos de la historia. Resulta que la comunidad internacional no tomó muy bien la invasión de Bahía de Cochinos. Estados Unidos se ganó el repudio de muchos países y su reputación internacional quedó en jaque.

Lecciones aprendidas de la invasión de la Bahía de los Cochinos

En 1998, el gobierno de Estados Unidos admitió que la operación de Bahía de Cochinos estaba condenada al fracaso desde el principio. El intento de derrocar a Fidel Castro habría sido «ridículo, trágico o ambos». La principal causa del fracaso habría sido su mala ejecución y no el hecho de que el presidente John Kennedy no autorizó el apoyo de la Fuerza Aérea estadounidense a los invasores, como habían afirmado durante años los exiliados cubanos y los opositores políticos de Kennedy.

Primero, la CIA y el gobierno de Estados Unidos jugaron un papel muy importante en el fracaso de la invasión. ¿Cómo lo hicieron? Bueno, en resumen, se subestimó la capacidad de respuesta del gobierno cubano y se sobrestimó el apoyo popular de los exiliados. ¡Cómo si los cubanos no fueran buenos para montar una buena fiesta!

Segundo, es importante destacar la importancia de la planificación y coordinación en operaciones militares. La invasión falló en gran parte debido a la falta de coordinación entre las diferentes fuerzas de la operación. Si hay algo que no puede faltar en una fiesta es la coordinación de todos los invitados.

Después de la invasión, Fidel Castro se sintió más poderoso que nunca y la revolución cubana se fortaleció aún más. Además, este fracaso fue visto como una victoria sobre el imperialismo estadounidense y eso reforzó la identidad nacionalista en Cuba.

Por otro lado, la política exterior de Estados Unidos también sufrió un impacto negativo. El fracaso de la invasión expuso la falta de habilidad y coordinación del gobierno estadounidense y dejó al descubierto el secreto de la CIA de estar intentando derrocar a un gobierno extranjero. Esto, a su vez, disminuyó la confianza de otros países en Estados Unidos como un actor político confiable.

Además, el embargo económico que se impuso a Cuba después de la invasión todavía está en pie hoy en día. Esto ha tenido consecuencias económicas significativas tanto para Cuba como para Estados Unidos.

Las consecuencias a largo plazo de la invasión en la relación entre Cuba y Estados Unidos son notables. La invasión tuvo un gran impacto negativo en la política exterior de Estados Unidos y en su reputación internacional.